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Claves de éxito para el autoempleo

Claves éxito autoempleoNo existe la receta mágica para el éxito de un negocio, pero si que existen unos factores clave que hacen que un proyecto empresarial sea único para competir en su mercado y para que los clientes prefieran sus productos o servicios a los de la competencia.

Estas claves del éxito se encuentra inherentes al propio negocio: características del producto o servicio, la ventaja competitiva que le hace diferente, la innovación,… Supongamos una tienda de moda joven, su clave de éxito podría ser la ubicación del negocio. Cada proyecto tiene unas claves de éxito distintas.

Los análisis DAFO permiten analizar el interior de la empresa, sus fortalezas, sus debilidades, sus amenazas y oportunidades, qué aspectos ha de mejorar o potenciar para distinguirse de sus competidores. Evidentemente, a estos últimos también hay que estudiarlos, pues en ellos también se encuentra otro las claves del éxito de un negocio.

Una vez analizado el interior de ese proyecto empresarial, también hay que tener en cuenta una serie de factores, que si bien no son la receta del éxito, si que ayuda a alcanzar los objetivos empresariales, pues son puntos fuentes que se han detectado en casos de éxito tanto para emprendedores como para sus negocios.

Creer en el proyecto, tener el convencimiento de que el proyecto se llevará adelante, defendiéndolo con pasión, es la clave para la auto-motivación y la consecución de los objetivos.

Intuición, no sólo el emprendedor ha de regirse por procesos lógicos, también necesita tan rienda suelta a la intuición para detectar aquellas oportunidades de negocio. Siempre y cuando esta intuición esté compensada con su conocimiento y cierta experiencia en tema.

Ambición, para conseguir alcanzar los objetivos planteados, ha de contar con una dosis equilibrada de ambición que le permita no perder el contacto con la realidad.

Orientación al cliente, es la clave para marcar la diferencia con los competidores. El cliente cada vez es más exigente, cuenta con más información y por eso la empresa ha de estar pendiente de lo qué sus clientes necesitan para adecuar sus productos y servicios a sus expectativas.

Encontrar el nicho, es decir encontrar el lugar donde resida la exclusividad y el valor del producto o servicio y saber explotarlo. No por mucho abarcar se conseguirá más beneficio, siempre será mejor alimentar un nicho pequeño que pueda ser manejable que querer alcanzar más y perderlo todo en el intento.

Innovación, pensar en un negocio como un laboratorio de ideas. El emprendedor ha de dar rienda suelta a su imaginación y la creatividad, así como a su equipo de colaboradores o de empleados. No son solo herramientas productivas, también ellos pueden generar ideas y soluciones que generarán valor para el cliente.

Formación y reciclaje permanentes, no solo basta con el conocimiento fundamental para el desarrollo de la actividad, también es importante adaptarse al mundo cambiante actual en el que el público al que va dirigido el producto o servicio, va a demandar que éste se amolde y se ajuste a sus necesidades. También hay que contar con una cierta humildad que permita los errores propios y aprender de ellos.

Y, por último y no menos importante, buscar la buena suerte, un emprendedor no espera a que el azar le sonría, sino que propicia situaciones para tener suerte. Esto se consigue siendo arriesgado, perseverando y confiando en su proyecto y objetivos.