Nuevas Franquicias

12 gastos que los autónomos pueden deducir en el IRPF

Con la proximidad de la fecha de presentación de la Declaración de la Renta, surgen las dudas entre los autónomos sobre cuáles son aquellos gastos deducibles o cuáles son los requisitos que pone la Agencia Tributaria para desgravar los gastos procedentes de la actividad de un autoempleado.

Hay una serie de gastos que se pueden deducir o desgravar, y que pueden hacer que los autónomos paguen menos en cuanto al IRPF de su Declaración de la Renta.

Los gastos que se pueden deducir son los siguientes:

1-. Todos los pagos a los trabajadores por salarios, sueldos, dietas y gastos de viajes, pagas extras, premios, indemnizaciones y retribuciones en especie.

2-. Los pagos a la Seguridad Social que corran a cargo de la empresa, como son las cotizaciones para el autónomo o para los empleados. En el caso de que se trate de aportaciones a mutualidades de previsión social, será posible hasta la reducción de un 50% de la aportación por contingencias comunes.

3-. Se pueden incluir los gastos de formación, indemnizaciones por rescisión de contrato, seguros de salud, planes de previsión social o contribuciones a planes de pensiones.

4-. Todos los alquileres, que hagan referencia a los locales donde tiene lugar la actividad de la empresa o aquellos arrendamientos financieros como el leasing, cuando no sean terrenos, solares o cualquier otro activo no amortizable.

5-. Los gatos de repuestos, mantenimiento y adaptación de bienes materiales. Pero no se tendrán en cuenta auxiliares y materias primas, compras de mercaderías, envases, embalajes, combustibles, elementos, material de oficina y conjuntos incorporables.

6-. Los gastos financieros que hacen referencia a los derivados del pago de intereses de préstamos y créditos, recargos por aplazamientos del pago por intereses, demoras y deudas a la Agencia Tributaria.

7-. Los gastos en desarrollo e investigación, publicidad, servicios bancarios, agua, relaciones públicas, telefonía, primas de seguros, transportes, suministros de electricidad u otros gatos de oficina no contemplados en los puntos anteriores.

8-. Los gastos derivados por las pérdidas del deterioro del valor de los elementos patrimoniales.

9-. Los gastos procedentes de la amortización del inmovilizado.

10-. Los autónomos que tributen en estimación directa deducirán las provisiones vinculadas con facturas no cobradas.

11-. Los gastos que sean de difícil justificación y cuenten con un límite de deducción anual, que llegará hasta los 2.000€ si el autónomo está en estimación directa simplificada.

12-. Los servicios profesionales de abogados, auditores, notarios y asesores. Además de las comisiones a mediadores de negocio o comerciales.