Nuevas Franquicias

4 riesgos de la economía colaborativa

Es muy común que autoempleados y emprendedores pongan en marcha su proyecto con una economía colaborativa que les permite cubrir las necesidades laborales de una empresa rápidamente. El problema de esta decisión son los riesgos legales que su práctica con conlleva.

La legislación española se ha quedado atrás a la hora de regular la economía colaborativa, porque no especifica bien los términos, no se ha adaptado a las nuevas formas…en definitiva no han conseguido redactar una ley que se adapte a las necesidades y complejidades de esta modalidad.

Los riesgos que una economía colaborativa puede crear en el día a día de los autoempleados:

1-. El Estado no ha establecido aún la política fiscal que las empresas colaborativas van a seguir, esto genera una incertidumbre recaudadora para obtener los impuestos que se generan de su actividad en el mercado. Actualmente pagan impuestos típicos como de sociedades, IVA, IAE… pero el Estado planea imponer otras formas de recaudar.

2-. Las empresas colaborativas que tienen un servicio de reparto se han visto en la obligación de hacer contratos de corto plazo o el subcontratado del servicio a otras empresas, porque hacienda consideraba a estos profesionales como “trabajadores por cuenta ajena” y deben actuar como cualquier otro profesional del sector.

3-. El papel de las startup que ponen en contacto a clientes y profesionales es una labor Hacienda considera ilegal, pues considera que el papel de esta empresa desaparece y pues al final el cliente acaba trabajando para otra empresa y no la startup. Esto hace que el trabajador sea considerado, por hacienda, como un “falso autónomo” una figura ilegal.

4-. En las empresas de economía colaborativa relacionadas con transporte de viajeros Hacienda considera que estos tienen una dependencia de la empresa. Y durante la inspección pueden sancionar a la empresa e incluso cerrarla porque consideran que se produce una ajenidad.