Nuevas Franquicias

7 conflictos que suelen surgir entre franquiciado y franquiciador

Son muchas las personas que trabajan en el sector de la franquicia: 1.232 enseñas, 65.810 establecimientos operativos y más de 253.913 trabajadores. Esto provoca que en muchas ocasiones entre los franquiciados y los franquicidadores surjan discrepancias y conflictos.

El sistema de la franquicia se ha convertido durante los últimos años en una gran opción para todos aquellos autoempleados que buscan emprender de forma segura operando bajo un modelo de negocio ya probado. No obstante se producen una serie situaciones en las que franquiciado y franquiciador no consiguen llegar a una acuerdo.

Los conflictos más frecuentes que se suelen dar entre franquiciadores y franquiciados se deben:

1-. La sensación de independencia

Se produce cuando el franquiciado tiene una gran experiencia en el sector y conoce las claves del éxito, esto le genera una sensación de independencia que puede llevarle a actuar fuera de las pautas marcadas por la central.

2-. El incumplimiento de las promesas

En ocasiones el franquiciado ve como su negocio se paraliza porque desde la central no han sido capaz de cumplir con las promesas de entrega de materiales, de adecuación o de stock.

3-. Problemas con los royalties

Producidos por un impago de los mismos. Los royalties son un pago que el franquiciado debe realizar al franquiciador por operar bajo su modelo de negocio y por los servicios que este le presta. Este impago puede deberse a que el autoempleado no puedan hacer frente al pago porque no obtenga beneficios económicos o porque no mantengan un buena relación con la central.

4-. Información no específica

Cuando comienza la relación entre un franquiciado y un franquiciador ambos deben firmar un contrato, pero en ocasiones ocurre que el franquiciado se siente engañado porque la información está falseada y no especifica lo que implica dicho acuerdo.

5-. Ocultar la facturación de un establecimiento

Realizar operaciones fuera del sistema informático, con el que tiene que operar el autoempleado y que es facilitado por el franquiciador, hace que se oculten las cifras de facturación del local y como consecuencia el pago de los royalties no es correcto, cuando la cuantía de este depende de las ventas.

6-. Marketing y comunicación

Los problemas con estas herramientas se producen cuando no existe transparencia desde la central y no comunican los fondo que recaudan a través de ellos.

7-. No cumplir con las normas

Cuando se firma un contrato entre un franquiciador y un franquiciado, este último se compromete a cumplir una serie de normas en cuanto a la limpieza del local, la adecuación, la distribución… el incumplimiento de estos parámetros puede dañar gravemente la imagen y reputación de una enseña.