¿Dónde pongo mi tienda?
Encontrar la ubicación perfecta es un imposible. Por eso habrá que conformarse con situarse en la más adecuada posible, lo que no impide que haya que realizar una agotadora búsqueda y un exhaustivo estudio para encontrarlo. La vida de un local comercial podría resumirse en tres procesos: su creación (proyecto), su ejecución (reforma) y la continuidad de su buen estado (mantenimiento). Dentro de la primera fase nos encontramos con un gran dilema: ¿dónde ubicaremos nuestro local?
Ya lo dijo el fundador de McDonald’s, Ray Kroc, quien proyectó su negocio sobre tres pilares: ubicación, ubicación y ubicación. Y tal vez tuviera razón, ya que al parecer el negocio no ha ido mal. Decidirse por el lugar equivocado puede motivar el cierre del negocio. Pero ¿cómo encontrar el adecuado?.
Tráficos diversos
Está claro que cada negocio requiere una ubicación diferente y son varios los factores que convierten a un local en el ideal para un negocio. Clientes potenciales, competencia, renta, densidad poblacional, tráfico rodado, acceso... son demasiados factores a tener en cuenta antes de tomar una decisión.
Analizamos las características imprescindibles que hacen de un local, el éxito de un negocio. Una de las medidas más efectivas es atender al tráfico, tanto peatonal como rodado. Para lo primero hace falta saber quién pasa y cada cuánto por delante del local seleccionado, lo que nos servirá para saber si este público se ajusta a nuestro target.
Los coches cobrarán importancia en la segunda opción, ya que deberemos fijarnos en el número que circula por delante de nuestro posible local y con qué frecuencia lo hacen. A la hora de elegir entre dos establecimientos con ubicaciones similares, esta medida nos ayudará para decantarnos por el que mayor tráfico tenga. Además, en el caso de que nuestros clientes lleguen mediante el coche particular, sumaremos puntos si nos situamos en una zona donde exista facilidad de aparcamiento. Si por el contrario son más los que acceden por transporte público, la disponibilidad de servicios en la cercanía del local será un punto importante a valorar.
¿Existe suficiente visibilidad?
Otro punto a valorar es la competencia del negocio. Y con esto no nos referimos a negocios que sean como los nuestros y nos puedan quitar clientela, sino todo lo contrario. Es importante ubicarse en zonas donde haya muchos comercios para complementar nuestra oferta. En caso de que no se pueda, lo ideal es situarse no muy lejos de ellos. De hecho, si nuestro establecimiento se encuentra alejado de los lugares habituales, los compradores se pueden sentir incómodos por tener que desplazarse hasta él.
La posición también juega un papel importante en el futuro de nuestro negocio: es mejor una esquina, ya que coincide en la intersección de dos calles, además de ofrecer una mayor superficie de fachada y escaparate. Este último punto tiene que ver con la visibilidad, otra característica a tener muy en cuenta. Es necesario elegir un inmueble que capte fácilmente la atención de los peatones y automovilistas, y lograr que éstos se interesen por nuestras ofertas, es decir, verificar que no haya puestos que obstruyan la fachada u obstáculos como letreros o árboles, ya que cada cliente que no lo vea, significará un cliente perdido. Cuanto mayor es esa visibilidad, más expectativas hay de que los consumidores se den cuentan de que el negocio está abierto y de conocer qué es lo que vende.
Aunque hay que reconocer que esto no es siempre así, ya que dependerá mucho del negocio que estemos ofreciendo. Si lo que vendemos es de consumo general, entonces localizaremos espacios en una zona con gran afluencia peatonal. Pero si, por el contrario, ofrecemos servicios específicos, tal vez no sea indispensable la circulación de personas, porque otras herramientas de comunicación empresarial serán las encargadas de atraer hasta el local a sus consumidores.
Economía de interiores
Pero no sólo de la apariencia externa vive un local, el espacio interior también importa. Antes de nada, hay que valorar la necesidad de hacer reformas: dependiendo del negocio que vayamos a instalar, será necesarioadaptar el interior a nuestra oferta comercial.
Si es así, habrá que tener claro qué reformas son necesarias y cuál es su coste, y es entonces el punto en el que decidiremos el régimen del local. Habitualmente, y dados los precios actuales de mercado, lo normal es que sea de alquiler.
Es entonces cuando entramos en el tema económico, el más peliagudo, tal vez. La renta a pagar cada mes es lo que más cuesta asumir y decidir. Expertos en el tema recomiendan que no exceda del 12% de las ventas estimadas. En localizaciones prime, este porcentaje puede ser un poco más flexible pero nunca debe pasar del 15%. Hay que tener en cuenta que además del alquiler, el local demanda un mantenimiento continuado por lo que siempre se debe reservar una partida presupuestaria.
El espacio adecuado
Todas las cadenas sueñan con ubicarse en las zonas comerciales con más tirón de la ciudad, pero no todos los conceptos son capaces de soportar sus rentas. Además de la zona prime, los expertos inmobiliarios dividen en ejes secundarios, centros comerciales, concesiones (aeropuertos y estaciones, principalmente) y barrios.
La zona prime reúne las calles más comerciales, que además de por el público local son visitadas por los compradores foráneos que visitan la ciudad. Tradicionalmente son ubicaciones reservadas a la moda, complementos y joyería, pero en la actualidad otros conceptos como perfumería, ópticas e incluso peluquerías están demostrando la viabilidad en estas carísimas ubicaciones.
Los ejes secundarios suelen contar con unas rentas sensiblemente inferiores y son localizaciones visitadas por los habitantes de la ciudad y zona de influencia cuando van de compras. Las ubicaciones de barrio tienen un radio de influencia menor, pero hay cadenas que ofrecen grandes rentabilidades en estas calles con negocios de proximidad.
Mención aparte requiere el centro comercial, una infraestructura que ha cobrado una rápida relevancia entre los consumidores españoles. Son muchas las cadenas que han centrado su expansión en ellos pero conviene tener en cuenta que no todos son iguales y que las aperturas de unos fagocitan las ventas de otros. Antes de decidirse por una de estas ubicaciones conviene investigar saber la compañía que lo gestiona y conocer si están previstas nuevas inauguraciones cercanas. En la actualidad los centros más exitosos suelen contar o con un hipemercado o con algún tipo de reclamo extra que
propicie un buen flujo de visitantes (pistas de esquí, tematización especial, complejo de cines, atracciones para niños...). Los centros comerciales que cuentan con un parque de medianas superficies anexos también suelen ser más interesantes, aunque el flujo que generan sus tiendas de muebles o deportes no necesariamente se canaliza al interior del centro.
El mercado de concesiones es un coto de difícil acceso a los emprendedores independientes, aunque la proliferación de aeropuertos locales y otras infraestructuras están limitando las exigencias. En uno u otro lugar lo que sí se debe tener claro es que buena parte del éxito del negocio dependerá de la elección de su ubicación.



