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Planificar, es esencial a la hora de emprender

autoempleo en la planificacion empresarialTanto a la hora de emprender como a la de hacer avanzar a nuestra empresa, debemos marcarnos unos objetivos, unas metas, unos tiempos y unas pautas a seguir.

Estas pautas, tiempos, objetivos y metas, podemos reflejarlos o no en nuestro plan de empresa, pero es esencial que los reflejemos por escrito, de manera que podamos comprobar si estamos cumpliendo con lo previsto o si por el contrario necesitamos poner mucho más empeño y recursos para ponernos al día.

Así como fraccionamos el tiempo en días, horas, minutos y segundos, para hacerlo mas manejable, debemos fraccionar también nuestros objetivos y metas, en otras más pequeñas, por ejemplo si tenemos la meta de abrir una sede en otra ciudad o en otro país, debemos subdividirlo en otros objetivos más pequeños y más sencillos de abarcar, como conseguir tal o cual contacto, realizar un estudio de mercado del nuevo emplazamiento, buscar el local, etc.  Algunas de estas metas, también se pueden dividir en otras más simples.

Es importante también establecer unos tiempos orientativos para lograr alcanzar estas metas, dejando siempre un pequeño margen, pues siempre puede haber algún revés que nos pueda frenar. A partir de la suma de los tiempos de todas las metas tendremos un tiempo holgado para conseguir el objetivo final. Dependiendo de nuestra eficiencia a la hora de lograr los objetivos, el objetivo debería alcanzarse dentro de ese periodo de tiempo, e incluso pudiendo llegar a alcanzarse en la mitad del tiempo.

Con los tiempos y las metas plasmadas por escrito, tendremos una agenda que nos servirá de pauta a seguir a la hora de avanzar, pero conviene tener algunos puntos más en cuenta a la hora de desarrollar esta guía de nuestros objetivos. Uno serían los contratiempos, que debemos tener en cuenta, así como un par de alternativas a cada paso. De esta manera, ante un contratiempo previsto actuaremos rápidamente y en consecuencia, y en caso de un contratiempo imprevisto, podremos recurrir a una de las alternativas.

El otro punto a tener en cuenta, más simple, pero no menos importante, es centrarse en un único objetivo cada vez. De manera que todos nuestros esfuerzos y recursos se centren en conseguir este objetivo, siguiendo el refrán “el que mucho abarca poco aprieta”.

En caso de disponer de una empresa ya desarrollada, los objetivos pueden ser llevados por los distintos departamentos o grupos de trabajo, en este caso cada equipo debería centrarse en un objetivo, con su correspondiente planificación en subobjetivos y tiempos, alternativas y control de contratiempos. Esto, además de servirnos para controlar el avance de los proyectos, nos sirve para controlar el rendimiento y efectividad de cada equipo de trabajo, saber cuales son sus puntos fuertes, y sus debilidades. A su vez nos permitirá aprovechar estos puntos fuertes y pulir las debilidades para fortalecer el equipo. Recordemos que una cadena es tan fuerte como su eslabón más debil. Fortalecer los equipos de trabajo, fortalecerán a la empresa y a su rendimiento.

Objetivos a corto, medio y largo plazo

A corto plazo deberíamos planificar los objetivos que podamos conseguir gracias a nuestros puntos fuertes, como la experiencia en determinado sector, conocimientos, recursos, etc.

A medio y largo plazo, dejaremos los objetivos en los que nuestras debilidades nos pueden causar contratiempos con sus correspondientes perdidas de tiempo y dinero, de esta manera, tendremos tiempo para pulir esas debilidades antes de embarcarnos en la consecución de ese objetivo en concreto.