Nuevas Franquicias

¿Qué hacer cuando una franquicia fracasa por fraude o quiebra?

Los autoempleados que optaron por el sistema de la franquicia para alcanzar ser sus propios jefes se pueden encontrar en algunas ocasiones desamparados cuando la central se ve implicada en casos de fraude o en situaciones de quiebra. Hay muchas formas con las que un franquiciado puede protegerse de estas situaciones y procurar salir ileso.

Los franquiciados firman un acuerdo con la central de la franquicia, que no se parece nada al que firman los asalariados. Ya que este acuerdo determina por escrito que este autoempleado se une a una marca en calidad de empresario convirtiéndose en su propio jefe y jefe de su personal.

Pero es esta calidad de empresario lo que hace que en caso de insolvencia o fraude de la central el franquiciado esté en primera línea de batalla, haciendo que tenga que enfrentarse a diferentes situaciones dependiendo de:

1-. Si la central se declara insolvente:

-El franquiciado puede demandar. Pero lo más probables es que no obtenga las recompensa que desea por los daños sufridos, porque en esta situación los acreedores como Hacienda, trabajadores, entidades financieras o la Seguridad Social tienen prioridad, ya que ayudaron a la financiar la franquicia.

- El franquiciado tampoco podrá recurrir al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) porque el acuerdo establece que la relación con la central es mercantil y no salarial.

2-. Si la central sigue funcionando

-El franquiciado puede tratar de irse, pero esta decisión no está exenta de riesgo porque si tras el escándalo sufrido, y aunque toda la cúpula de la enseña haya acabado en la cárcel, la matriz decide continuar irán a por los franquiciados que hayan abandonado porque podrían haber incumplido su acuerdo.

3-. Abandonar la franquicia

-Cuando un franquiciado toma esta decisión lo primero que tiene que hacer es hablarlo con la central y pueden darse dos casos: que le dejen irse o que no le dejen irse y que el franquiciado decida marcharse de todas formas esperando que la empresa no tome represalias.

En ambos casos el franquiciado debe devolverle a la central todo el material que le corresponda y enviarle un requerimiento donde explique que el desprestigio que ha sufrido la marca ha supuesto un incumplimiento del contrato y que por lo tanto el franquiciado se siente libre de irse.

4-. Quedarse en la franquicia

El franquiciado puede quedarse, resistir y trabajar para salvar su negocio y a sus clientes. No obstante serán meses muy duros hasta conseguir remontar, pero lo habitual es que consiga salir adelante.

Esta situación es frustrante para los franquiciados que deciden quedarse pues es injusta ya que ellos no responsables de las decisiones que haya tomado la central; es un debate muy antiguo pues algunos consideran que los franquiciados deberían estar protegidos en estos casos como los trabajadores asalariados y otros señalan que deben asumir el riesgo como pequeños emprendedores.