Nuevas Franquicias

Cómo abrir una franquicia. Paso 2: Cuatro análisis para acertar con la selección

De ahí que el primer paso sea evaluar nuestras posibilidades. No basta con “querer” ser franquiciado, sino que hay que reunir unas mínimas cualidades relativas a su capacidad organizativa y de liderazgo, su grado de motivación y perseverancia o su disposición a seguir unas pautas de trabajo marcadas desde la central de franquicias.

Esa madera de franquiciado requiere una profunda reflexión personal, en la que se concluya si se está dispuesto a ceder capacidad creativa a cambio del menor riesgo que proporciona un modelo de éxito.

Por lo general, las centrales también valoran en un franquiciado su dinamismo, su capacidad para las relaciones sociales y la aptitud comercial, por lo que estas características suman puntos en el test de valoración.

Por el contrario, tampoco conviene olvidar que uno no se limita a ser franquiciado las seis, ocho o diez horas que preste atención al negocio, o los cinco o seis días laborales de la semana que abra. Una franquicia es una aventura empresarial en la que incluso puede embarcarse –directa o indirectamente– a la familia, por lo que contar de antemano con su apoyo incondicional servirá para mantener una más que deseada estabilidad.

Para ello el candidato debe exponer con claridad a los miembros cuáles son sus propósitos, e incluso hacerles partícipes de la decisión tomada. También es importante plantearse si va a llevar a cabo el proyecto solo o en compañía de socios y, por supuesto, conocer en qué situación económica se encuentra.

No obstante, convertirse en franquiciado requiere de un minucioso estudio tanto de las posibilidades de uno como de las cadenas que mejor puedan adaptarse a mi perfil. Un camino recto que se ha de recorrer sin saltos ni pasos en falso.

Elegir una franquicia paso a paso Cuatro análisis para acertar con la selección Disponer al inicio de unos recursos económicos ajustados no parece el mejor aval para comenzar una andadura en la franquicia, máxime en la actual situación de restricción crediticia.

Franquicias donde invertir ¿cuánto se está dispuesto a invertir? o ¿qué expectativas tengo? Se vuelven imprescindibles en esta autoevaluación. También la posible disponibilidad de local, si bien esto podrá determinarse más adelante, cuando se analicen las diferentes posibilidades de negocio.

Paralelamente a esto, conviene evaluar si el momento económico es el mejor de los posibles para iniciar un negocio. En definitiva, este autoanálisis previo ayudará a descubrir si su actitud y circunstancias son las más adecuadas para integrarse en una red.